Apasionado de la Lengua

No hablo español: Como fallé en aprender español. Dos veces.

Quizás algún día escuchaste el chiste:

Una persona que habla dos idiomas es bilingüe. Una persona que habla más de dos lenguas es políglota. Así que ¿cómo se llama una persona que habla un sólo idioma?
Respuesta: Un americano.

El chiste es divertido porque tiene vergonzosamente la razón. Y quizás una de las razones que lo explicaría es porque ciertamente el aprendizaje de una segunda lengua puede ser muy difícil.

Lo fue para mí. Fallé en ello, dos veces.

Escuela Secundaria

Yo no quería aprender español. Ni cualquier otro idioma. Pero en mi primer año de secundaria mi maestro guía me animó a tomar un curso de lengua extranjera. En el estado de Kansas, los estudiantes que completarán dos años de estudio de una lengua extranjera reciben una beca de $1,000 para una universidad estatal.

Yujuu!!

$1,000.

Para la universidad.

Yo era un estudiante de primer año. No me interesaba nada acerca de alguna beca universitaria. Además, $1,000 dólares no era mucho dinero. Sobre todo si tenemos en cuenta el número de horas aburridas que me tocaría pasar en clase y haciendo tareas. De hecho hice el cálculo, y estimé que mi ganancia sería menos de un dólar por hora. ¡No me vendí!

Al tercer día de mi primer año, dejé la clase de español y me cambié a un estudio independiente de programación de computadoras. Estoy seguro que tomé la decisión correcta.

Helado

Un helado tirado: La razón por la que quise aprender español.

Un helado tirado: La razón por la que quise aprender español.

Dos veranos más tarde, mi grupo de jóvenes de la iglesia, tomó un viaje de una semana a Brownsville, Texas a lo largo de la frontera México-Estados Unidos y nos cruzó a Matamoros México un par de veces. Esta fue mi primera exposición “real” a la lengua española. Y fue allí donde decidí que quería aprender español. Recuerdo el momento específico en que tomé la decisión.

Pedí un helado de cono, y me hice un lío cuando estaba buscando el dinero en mi billetera para pagar y justo la bola de helado se cayó y aterrizó en mi pie. La chica que me lo acababa de vender, se rió. Me sentí un poco tonto, pero también fui consciente que quería ser capaz de comunicarme con ella aunque sea sólo para decirle algo que me salvará de aquel aprieto, pero no le dije nada.

Finalmente tuve la motivación para aprender español.

Mi primer intento de aprender español

Cuando terminó el verano, estaba super ansioso y me inscribí en un curso de español para principiantes en la Universidad Local. Hice mi tarea con entusiasmo y pasé el semestre con una calificación alta, obtuve una B grado alto.
Motivado para continuar mi educación, me matriculé en la primavera siguiente a español 102. Esta vez mi calificación fue una baja C, y pensé que era inaceptable.

Decidí tomar mi segundo semestre de español, esta vez en una universidad más grande, con la esperanza que tuvieran mejor calidad y material. Una vez más, otra C.

En este punto, podría haber continuado con el siguiente nivel de español, y la universidad hubiera estado de acuerdo con esto. Pero recuerdo que estaba tomando clases de español porque quería aprender a hablar español, quería comunicarme, no sólo obtener una calificación de aprobado y aquí era donde estaba fallando.

Estaba desanimado y me dí por vencido.

Mi segundo intento de aprender español

Denny's fue mi escuela de idiomas

Denny’s fue mi escuela de idiomas

Varios años más tarde yo estaba atendiendo mesas, cuando me dí cuenta que uno de mis clientes habituales estaba dando clases de español allí mismo, en el restaurante. ¿Podría ser mi oportunidad para intentarlo de nuevo? Le pregunté, y ella amablemente accedió a enseñarme el idioma.

Durante varios meses, me reuní con ella, por lo general dos horas cada fin de semana, e hice grandes progresos en mi nivel de español. Empezamos con vocabulario y gramática, también traduje libros para niños desde español a inglés y viceversa. Al día de hoy, dice que era uno de los estudiantes más decididos.

Pero luego me conseguí un trabajo en otra ciudad y fue difícil seguir asistiendo a las clases con ella. Rápidamente olvidé, prácticamente todo lo que había aprendido.

Inmersión lingüística en México

En 2010, mi trabajo cambió otra vez, y me dio la flexibilidad de trabajar de forma remota, así que era una buena oportunidad de mudarme a México, donde sería capaz de centrarme más en el aprendizaje del español. Me inscribí en una escuela de español local, en un curso de 9 meses.

Me tocó volver a empezar desde el principio, porque prácticamente lo había olvidado todo. Aunque el primer mes fue relativamente fácil para mi, poco a poco fui recordando parte de lo que había aprendido, pero era triste pensar lo poco que había retenido de los cursos anteriores.

Cuando terminó el curso, tuve buenas notas, pero todavía no tenía fluidez.

Aprendiendo de manera autodidacta

Pasé un año en México, después que el curso de idiomas terminó. Y fue durante este tiempo que yo diría que realmente aprendí español. Salir con los amigos, conversando uno-a-uno, y charlando con amigos por Internet, son las cosas que más me ayudaron a aprender español.

Así que cuando decidí que quería aprender portugués, para visitar a una amiga en Brasil, empecé a aprender por mi mismo, con las mismas técnicas que había utilizado para aprender español.

Cuando fui a Brasil en 2014, después de estudiar portugués por mi cuenta por un año, encontré que mi portugués hablado, era pésimo, yo sólo me había enseñado a mi mismo, a leerlo y escribirlo. El mes que estuve allí ayudó enormemente a remediar esa situación, pero sobre todo me enseñó muchos errores en mi propia técnica de aprendizaje del idioma.

En 2014 estuve 3 meses en Portugal, también. Esto me dio otra oportunidad de perfeccionar mis habilidades en portugués, y lo más importante mis técnicas de aprendizaje del idioma.

Ahora estoy aprendiendo francés por mi mismo.

Lo que he aprendido

Durante este largo proceso, he tenido éxito en aprender a hablar español. Fue sin duda un reto, pero lo conseguí. Y lo que más me emociona de todo esto, es que me ha enseñado, el proceso de cómo aprender un idioma. Y aunque siempre habrán nuevas técnicas para aprender idiomas, creo que me he quedado con lo esencial de este conocimiento, y ahora puedo empezar a compartirlo con ustedes.

Por eso he creado este blog y espero que lo sigas!

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3 Comentarios

  1. Carol Carol
    4 junio, 2015    

    Tuve algunas historias similares como la del helado, en mis primeros intentos para hablar inglés! Aunque me dió vergüenza, no me desanime, y ahora sigo aprendiendo! Hehe gracias por tu post!

  2. 31 mayo, 2016    

    Muy buena tu anécdota. Seguro motivará a muchos de habla hispana a aprender otro idioma.
    Deberías reescribirla en inglés para que los que aún no entienden español, se motiven a hacerlo.

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